La imposibilidad de conseguir una pieza de repuesto podría condenar al olvido a un auto viejo en muchos lugares del mundo. Pero no en Cuba.

Foto: BBC

¿A su Chevrolet 1958 se le rompió la espiral metálica del sistema de amortiguación y no hay dónde conseguirla? No se preocupe, los trenes usan parecidas. ¿Necesita un motor para su Buick 1954 y no hay cómo traer uno? Tranquilo, hay plantas eléctricas que tienen motores diésel que pueden servirle.

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