Por: Freddy Yépez | Martes, 30/04/2013 11:37 AM | APORREA

 El doctor en Historia Guillermo Morón, en un programa de televisión, hizo una definición del camarada Maduro y concluyó en lo siguiente: “No es inteligente”. Eso lo dedujo del hecho de que el camarada Maduro no ostenta un título universitario. No sé cuántos profesionales en Venezuela como en el mundo entero relacionan, de forma directa o como condición sine quo non, la inteligencia exclusivamente con la Universidad. Relación insostenible frente a la verdad, ésta demostrada por la ciencia y, especialmente así lo creo, por la sicología y la práctica social que es primero que el verbo. No me entraba –pero ya me entró- en la cabeza que una persona con un doctorado en Historia, lo cual lo ha hecho estudiar muchísimos fenómenos y personajes, caiga en una definición tan escuálida y tan abstracta y contraria a las enseñanzas de las ciencias y, con esmerada atención, de la Historia.

            En la enciclopedia Wikipedia se define la inteligencia como “la capacidad de entender, asimilar, elaborar información y utilizarla para resolver problemas.  Para el doctor Guillermo Morón, el camarada Maduro no posee esas capacidades por venir a la política desde la clase obrera. El Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española define la inteligencia, entre otras acepciones como la «capacidad para entender o comprender» y como la «capacidad para resolver problemas»…”. Y de manera global, la define como la “… capacidad mental muy general que, entre otras cosas, implica la habilidad de razonar, planear, resolver problemas, pensar de manera abstracta, comprender ideas complejas, aprender rápidamente y aprender de la experiencia. No es un mero aprendizaje de los libros, ni una habilidad estrictamente académica, ni un talento para superar pruebas…”. Bueno, el doctor Guillermo Morón, de un solo plumazo, analizando al camarada Maduro en menos de medio minuto llegó a esa infeliz conclusión que “no es inteligente”, porque si el camarada Maduro jurase gobernar, de forma exclusiva, para los grandes amos del capital, primero, imperialista y, segundo, criollo, sería –sin duda alguna para el doctor Morón- muy inteligente.

            Me imagino, sólo me lo imagino, Engels (co-creador de una doctrina: la marxista) no fue inteligente para el doctor Guillermo Morón como tampoco lo fue  Trotsky (enriquecedor de la doctrina marxista). De la misma manera no debieron serlos José Martí, ni Emiliano Zapata, ni Pancho Villa, ni Morazán ni Argimiro Gabaldón, ni Manuel Marulanda ni Ezequiel Zamora. Medir la inteligencia de una persona sólo por el hecho de no haberse graduado en un aula magna de una Universidad es, para la sicología, algo de pesadilla y no de verdad concreta pero juzgar a las personas de no ser inteligentes de acuerdo a la posición política de defensa de una determina clase social es, para la ciencia Historia, como seguir aferrado errando creyendo que sólo los doctores pueden jugar el papel de la personalidad histórica y que todos los sueños sociales no pasan más allá del centrismo de la utopía si alguien, sin título universitario, gobierna un país. ¿Por cuál razón no fueron inteligentes? Pues, no fueron inteligentes por la sencilla razón que fueron luchadores creativos por establecer un verdadero régimen económicosocial pleno de justicia, libertad, fraternidad, humanístico y solidario. Bueno, que el doctor Guillermo Morón crea lo que cree, es harina de otro costal y nada podemos hacer para que crea lo contrario.

            La conclusión del doctor Guillermo Morón no sólo toca al camarada Maduro sino, así lo creo, a un poquito más o un poquito menos del 80% de las personas (venezolanos y venezolanas) que votaron el 14 de abril para elegir al nuevo Presidente de la República Bolivariana Venezuela, ya que ese porcentaje no posee título universitario. Tal vez, muy a pesar de lo mucho inteligente que es el doctor Guillermo Morón y cosa que es cierto, no se dio cuenta o no se percató del alcance de la medida de sus palabras. Demostró un desprecio total o casi total por las personas que no tenemos grado universitario. Eso, en mi humilde opinión, es racismo mental, porque es creer que quienes no alcanzan el título universitario pertenecen a una categoría de personas incultas, inferiores, brutas como se dice en argot criollo, incapaces, no dignas de tomar en consideración a la hora de elegir a quiénes deben o no gobernar el país. Es como creer que quienes no somos graduados universitarios somos herramientas de trabajo que sólo hablamos pero no tenemos ningún derecho a poseer pensamiento social ni doctrinario o personas sólo con deber de votar sin derecho a ser elegido. Quien escriba la historia política de un país colocando un tabú entre los graduados y no graduados universitarios, calificando a los primeros y descalificando a los segundo, no pasa más allá de un folleto digno de comiquitas pero no para la formación científica de los estudiantes. Si algún camarada hablara o escribiera sentenciando que los expresidentes Rómulo Betancourt y Carlos Andrés Pérez  (por no trasladarnos a la Historia de un pasado más lejano) no fueron inteligentes alegando, simplemente, que no tenían título universitario, cometerían un atentado terrorista individual teórico de sectarismo y dogmatismo extremos contra el marxismo –en lo particular- y contra la Historia política –en lo general-. Sería como decir que el marxismo fue creado no para el proletariado sino sólo para los cultos, es decir, los graduados universitarios, los académicos.

            Quizás, el doctor Guillermo Morón, antes de dar su veredicto que el camarada Maduro “no es inteligente” se le olvidó, no creo que ex profeso, echar una miradita a realidades que refutan de manera inequívoca su concepto sobre inteligencia.  Don Luis Zambrano cursó sólo hasta cuarto grado de la educación primaria pero por proceso de autoformación o autodidacta llegó a ser un genio en la mecánica; don Juan Félix Sánchez –creo- no concluyó la primaria pero en la práctica social se transformó en un genio de la arquitectura; don Rafael Rangel no terminó sus estudios en la Universidad pero fue un notable científico y fue el primero que describió en el país el Necator americanus y se le tiene como el padre de la parasitología en Venezuela. Esos tres ejemplos dignos de las ciencias ¿eran o no inteligentes sin haberse graduado en Universidad? Ahora, pongamos uno o dos o tres ejemplos de la política: Simón Bolívar, reconocido por millones y millones en el mundo –incluyendo al doctor Guillermo Morón- como Libertador de cinco naciones, no se graduó en ninguna Universidad del planeta. Pero, creo debe reconocerse que para haber jugado el papel de la personalidad en la Historia de su tiempo hubo de ser, entre otras cosas,muy inteligente. Don Simón Rodríguez sin haberse graduado en ninguna Universidad de este mundo que llamamos Tierra, fue un genio del conocimiento y fue, además, el primero en la Historia del género humano que planteó la creación del hombre nuevo posteriormente muy popularizado por el comandante Che Guevara. Tiene que haber sido muy inteligente. Es un tremendo error de muy mal gusto creer que los no graduados en universidades no se forman, no llegan a adquirir muchos conocimientos porque se piensa –igualmente erróneo- que no leen y que el empirismo y la experiencia son instrumentos de la ignorancia. No nos olvidemos que la práctica social es primera que la idea y el ser social conforma la conciencia social.

Si el camarada Maduro no fuese inteligente, es decir, si no tuviera “capacidad para entender o comprender” y “capacidad para resolver problemas”, estaríamos frente a un fenómeno eclíptico o ecléctico o nihilístico  digno de ser llevado a un laboratorio de anatomía para descifrarle o descubrirle misterios cerebrales hasta hoy desconocidos por las ciencias de la salud. Que el camarada Maduro no sea el más inteligente de todos los chavistas, es otra cosa que no vamos a discutir. Y sepa el doctor Guillermo Morón, cosa que debería conocerlo de tanto estudiar e investigar la Historia, los pueblos demuestran su grandiosa inteligencia no en las universidades sino en los escenarios callejeros de la lucha de clases y, especialmente, en los momentos de mayor crisis política, la cual combinan con una especie de locura genial para someter a crítica todas las teorías que se han puesto sobre la mesa de la lucha de clases y escogen, ¡he allí otra grandiosa inteligencia para entender y comprender y así poder resolver problemas!, la que les proporciona la mejor visión para su porvenir.

Y si llegásemos a hablar o escribir sobre la imaginación como factor de creación intelectual, tendríamos que preguntarnos ¿en cuál Universidad se graduaron don Quijote (el gran genio de la caballería) y Sancho Panza (el gran genio de la escudería)? Por cierto, para el célebre poeta don León Felipe, el “brutango” Sancho Panza gobernó una ínsula de mentira y cuando renunció se llevó la justicia con él, por lo cual –sin haber sido graduado universitario- estaba facultado para gobernar el mundo.

Por lo demás el doctor Guillermo Morón vaticinó que el gobierno encabezado por el camarada Maduro durará muy poco tiempo. Bueno a eso sólo se le puede responder recomendándole que deje al tiempo la respuesta. Si hay elección presidencial en el 2019 y el camarada Maduro es nuevamente candidato o será quien entregue la banda presidencial a su sucesor, tendríamos que reconocer que el doctor Guillermo Morón se equivocó tanto como se equivocó al decir que el camarada Maduro “no es inteligente”, simplemente, porque no es graduado universitario.

Tal vez, sin que ello tenga relación con el camarada Maduro, el doctor Guillermo Morón  no esté en lo absoluto de acuerdo con Carlo Dossi, quien dijo y pienso que es acertado que “Los locos abren los caminos que más tarde recorren los sabios…”. ¿Acaso no hay inteligencia en los locos como en los cuerdos que, por una u otra razón, no pudieron lograr un título universitario? ¿Acaso Carora nunca ha tenido su loco, motivo de simpatía para su pueblo sin que éste se burle de aquel? El doctor Guillermo Morón debe saberlo.

Y, de paso, sobre despreciar e insultar a Manuelita juzgándola y condenándola por la acusación de que fue “barragana” olvidando que el Libertador más de una vez dijo que ella era su más grande amor o su loco amor es, en términos claros, una sentencia desgraciada, imprudente y fuera de foco del doctor Guillermo Morón que no merece respuesta. Por ello, simplemente, citaré a don Jorge Eliécer Gaitán, para que cada quien lo interprete como le venga en gana, quien dijo: “¿Acaso en el amor de tugurio no puede haber nobleza también como en el de los palacios?”

 


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