RESPUESTA AL MÉDICO LUIS FUENMAYOR TORO DESDE LA REGIÓN CARIBE DE COLOMBIA

El médico Luís Fuenmayor Toro, publica dos artículos en Aporrea y genera una serie de respuestas, las cuales el evalúa de exageradas. En una de ellas, se le acusa de traidor y de estar al servicio de la MUD, lo cual no me consta, porque pruebas no tengo por razones de distancia y ocupación. Lo que sí es cierto es que las declaraciones del señor médico Fuenmayor Toro, si bien no podría hacer parte de la MUD, si coinciden con las pretensiones de la MUD, sus títeres del norte y de los académicos de Colombia y del resto del entorno de los medios privados, tanto en fondo, como en forma, sobre todo por la inquina corrosiva que dispensa contra lo que él llama con un dejo despectivo, "las cúpulas del alto gobierno", una afirmación que de por sí, también arroja un tufo de animadversión contra el sistema político, al que acusa de turbiedad y de paso, porque las palabras no sólo denotan sino que connotan, deja entrever que se manipuló al pueblo, tesis central ahora de Enrique Capriles Radonsky, de sus amos y de los empleados de sus amos, que en España y Colombia, llenan las páginas de difamaciones y descalificaciones contra Hugo Chávez, el gobierno bolivariano y el círculo familiar del presidente Chávez.

Demuestra el señor Fuenmayor Toro también, el mismo talante del artículo "merienda de negros" o Fandango de Locos de Ibsen Martínez publicado en épocas reciente en el portal racista y colonialista Analítica.com, cuando afirma entre otras cosas: “Quienes no creemos en cuestiones sobrenaturales, no nos dejamos llevar por este tipo de conductas, aunque entendemos que la oración y la devoción son formas de obtener tranquilidad por el común de la gente. Pero una cosa es esta situación y otra muy distinta es sembrar en la gente esperanzas que sin ninguna base cierta o, incluso peor, cimentadas en mentiras y medias verdades."  


Lo que deja claro la nota del señor Fuenmayor, no sólo es una ética divorciada del respeto al pueblo llano en sus subjetividades, tan respetables como las suyas, sino un manto de desprecio de alguien que se siente superior, pero ignora que en el mismo campo científico la teoría de la mecánica cuántica y la misma teoría de la relatividad, desbordaron los marcos positivistas en que el señor médico Fuenmayor Toro se sustenta, como el poseedor de la verdad y de la ciencia, que vive en una suerte de Ataraxia olímpica. De paso, en ese párrafo ratifica Fuenmayor Toro, las mismas tesis de Capriles Radonsky, respondidas por María Gabriela Chávez Colmenares, en que se acusa al círculo familiar y a las cúpulas de que habla Fuenmayor Toro de mentir y de manipular al pueblo, lo cual aunque fuera cierto, no es otra cosa, que la familia Chávez como muchos en este continente cuyo nombre originario era Abiayala y ahora llaman América, fruto de un mestizaje biológico y cultural que se refleja en sus imaginarios, también esperaba un milagro, aquí no somos robots adscritos al pensamiento logocéntrico, ni el producto acabado de la programación educativa positivista que anunciaban Roger y Francis Bacon en los albores de la modernidad de que tanto se ufana el médico en cuestión. 


Una de las conclusiones derivadas de la teoría de la mecánica cuántica dice por ejemplo, que el punto de vista del observador puede alterar la realidad y con base en ello el célebre físico y químico Erwin Shroedinger propuso la paradoja del gato en la caja sometido a una ampolla letal que soltaba un gas venenoso, diciendo que las posibilidades para dos observadores uno nombrado como A y otro nombrado como B, era que uno lo podía según su punto de vista, encontrar muerto, mientras que el otro según su punto de vista, lo podía encontrar vivo, sí así lo percibía y creía. 


Por razones de espacio, no tocaré por ejemplo las tesis relacionadas con el efecto mariposa o las conclusiones de Ernest Bohm, sobre la teoría de los espejos y la elección quántica y su reflejo en el espacio tiempo, todas las cuales, tienen su sustentación en congresos de físicos y matemáticos puros, con ecuaciones y todo, incluyendo la hermética teoría M, que debiera el médico revisar, porque ciertamente necesita bajarse de la nube olímpica en que vive, a ver sí así comprende a esta masa de personas en las que me incluyó, que tienen algo parecido a la fe y que vieron como en mi caso, sobrevivir a mi mamá por 22 años luego de que varios médicos cardiólogos me dijeron que había que comprar un ataud, porque era tanto el daño cardiovascular con un corazón crecido o hinchado,  que no había reversa…Y la hubo. En eso creían los familiares de Chávez, los amigos y defensores de Chávez alrededor del mundo, dentro de los que me cuento, y por supuesto Nicolás Maduro y las cúpulas que son Venezolanos, caribeños, no europeos como usted que no lo es por nacimiento, pero sí por prepotencia y creencia.


El otro aspecto que olvida el señor Fuenmayor Toro, es que el asunto de Chávez convaleciente y ahora difunto, es que se da no en cualquier caso ni en cualquier persona: se da en un personaje de importancia en la geopolítica internacional y allí están los homenajes globales, con enemigos globales con mucha plata y medios de distorsión masiva, en un campo altamente volátil y susceptible de ser aprovechados por enemigos internos y externos…Y en la política o se es pragmático o pendejos como usted señor Fuenmayor nos pide que seamos, o de no veamos el caso de Franklin Delano Roosevelt, que ocultó su discapacidad para caminar un terreno bien difícil  sí cabe la metáfora,  en el contexto de la segunda guerra mundial, cuando todavía no había twitter ni twiteros para trinar guerras psicológicas de desmoralización. 


No sé usted, pero los enemigos de Chávez, tan logocéntricos como usted y tal vez más, sí están conscientes de muchas cosas: que en Chávez y en Venezuela Bolivariana, se juega una de las partidas más importantes de la historia global, luego de la caída del muro de Berlín. Yo creo que usted no se queda ni se quedó corto, para coincidir en mucho con Capriles Radonsky, la MUD y el señor Ibsen Martínez…Yo personalmente no creo en  coincidencias inocentes, así como usted no cree en esas devociones en que creemos el común de las gentes de Abiayala/América a mucho honor y con mucho orgullo. Algo hay entre la altura olímpica en que se mira  a sí mismo intelectualmente y la altura del piso que el gobierno de Barak Obama le patrocina o le ayudó a comprar a Capriles Radonsky en Nueva York…El tiempo tarde que temprano nos lo dirá. 


Atentamente: 


Nicolás Ramón Contreras Hernández.

CC.92.226.628 de Tolú – Sucre. Ciudadano afroabiayalense de la Región Caribe en la República de Colombia. RED INDEPENDENTISTA DEL CARIBE. Observatorio Independiente de Medios y estudios académicos desde perspectiva de género y etnia. 


Referencias a los dos artículos del señor médico Fuenmayor Toro se hallan en: 


http://www.aporrea.org/actualidad/a160998.html- Escondieron la Enfermedad del Paciente, 

http://www.aporrea.org/actualidad/a161585.html – ¿Me quedé corto?

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